8ago 08

La liebre y la Tortuga en un reloj

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La liebre y la Tortuga en un reloj

Todos hemos sido víctimas de la comparación de nuestra velocidad con una tortuga, eso de “eres más lento que una tortuga”, por lo menos en mi caso, era bastante habitual… especialmente cuando estaba comiendo. Lo cierto que la fábula de la liebre y la tortuga reivindica a la tortuga, a su lentitud pero perseverancia. De modo que la comparación con una tortuga no debe afectarnos. ¿Conocéis la historia?

Se ve que un día una liebre se burlaba de las cortas patas y la lentitud de una tortuga. Cada día la tortuga tenía que soportar sus burlas y un día, sin pensarlo le retrucó a la liebre “puede que seas veloz como el viento, pero yo, a pesar de esos feos bigote aerodinámicos que tienes, te ganaría en una carrera de competencia”. La tortuga se dio media vuelta (lentamente, es que no puede hacerlo de otra manera) y rápidamente la liebre respondió: “acepto, ahora mismo!”. Cuando llegó el día de la carrera, la liebre andaba sobrada. Al sonar el disparo, los dos animalitos salieron. La tortuga iba lento, pero nunca dejó de caminar y avanzaba tranquila hacia la meta. Por su parte, la liebre sobrada, confiada de que ganaría a ratos se echaba a descansar en el camino hasta que una de esas siestas de minutillos nomás le jugó la mala pasada de quedarse dormida. Cuando despertó corrió a toda velocidad a la meta, pero la tortuga había llegado victoriosa a la meta final. Moraleja: No te duermas y corre… o camina (o algo asi).

Todo este cuento viene porque he encontrado un diseños de Ignacio Pilotto muy bonito y original. Se trata de un reloj de pared, que puede ser para niños o para no tan niños, que personifica esta fábula: Race Clock.

Race Clock muestra sus agujas de la siguiente forma: la meta es la hora, la tortuga el minutero y la liebre el segundero. Como ya sabemos el tiempo corre, deja que él decida quien es el ganador de la carrera del tiempo…

Vía: Ignacio Pilotto