Si tenÃas pensado ir a visitar la ciudad de Linz en Austria, no vayas a un hotel convencional sino atrévete. En la mismÃsima ciudad se puede encontrar uno de los hoteles más pequeños que puedan existir.
Básicamente, las habitaciones son unos tubos de hormigón parecidos a los que se usan para las alcantarillas, con una pequeña ventanilla y electricidad. Pasar la noche en esta peculiar habitación implica evidentemente que no sufras claustrofobia.
das ParkHotel – ¿?


















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